¿Sabes que tienes alas?

¿Sabes que puedes volar?
¿Y que es volar?

Es comenzar por tener un sueño.
Es estar comprometido con los sueños.
Es tener confianza en si mismo.
Es aceptar lo que no se puede cambiar.

Es saber cambiar el tiempo.
Es volver a empezar.
Es reconocerme en mis logros.
Es reconocer que me equivoqué y pedir perdón.
Es reconocer que detrás de cada acierto puede haber muchos fracasos.

Es enamorarse de lo que uno hace.
Es no postergar y hacer algo ahora.
Es darse cuenta de que estás eligiendo a cada momento.
Es reconocer las propias debilidades y fortalezas.
Es no parar jamás hasta conseguir los sueños.
Es saber con que fin hacemos las cosas.

Es no mirar hacia atras.
Es actuar con entusiasmo.
Es transitar caminos desconocidos.
Es probar hacer algo que nunca hicimos.
Es probar hacer algo de una manera diferente.
Es saber que no estamos solos.

Es no rendirse jamás.
Es disfrutar de cada momento
Es disfrutar del tiempo libre.
Es accionar ya.
Es inventar un nuevo paso de baile cuando el anterior no funciona.
Es pensar en positivo.

Es tener las metas claras.
Es tener perseverancia en la búsqueda que deseas.
Es estar preparado para ver la oportunidad.
Es desarrollar la creatividad.
Es utilizar la imaginación.
Es recomenzar con el mismo entusiasmo.

Es tener la paciencia necesaria.
Es tener claridad en el propósito.
Es dejar una huella para que otros puedan seguirla.
Es arriesgar.
Es hacer cosas nuevas todos los días.

Desconocido

Problema de Vivienda entre la Clase Media de Puerto Rico

Puerto Rico, ha experimentado una aguda necesidad de vivienda, que sea segura y económicamente accesible a las necesidades de la clase media o clase promedio. Los programas e incentivos federales y estatales para la construcción de viviendas de interés social han ayudado en algo, pero no han sido suficientes para atender las necesidades de vivienda de esta población. El Departamento de la Vivienda, a pesar de que, cuenta con varios programas por los cuales facilita y promueve que familias logren ser dueños de sus hogares, muchos de estos han sido dirigidos a familias de escasos recursos o familias con limites de ingreso que no se ajustan a la realidad del puertorriqueño de hoy, ya que en muchos de estos límites de ingreso no se ha tomado en cuenta el aumento que hubo al salario mínimo, en julio del 2009, el cual fue de $7.25 por hora. Y muchos pensaron, que gracias a este aumento, la vida del puertorriqueño promedio iba a mejorar, pero todos sabemos como el costo de vida aumentó, aumento que vino de la mano del famoso aumento en el salario federal mínimo. Por lo tanto, no hubo avance. Es más, debido a esta alza, la gente dejo de cualificar para muchas ayudas gubernamentales, agravando, de este modo, el problema.

Por otro lado, es de conocimiento general que en Puerto Rico existen cientos de estructuras abandonadas que se utilizan diariamente para fines ilícitos, incluyendo la venta y consumo de sustancias controladas. Estos lugares así identificados, además de fomentar la actividad criminal, afectan negativamente a la comunidad. Y, mientras vemos cada vez más, viviendas abandonadas; por otro lado, se está construyendo proyectos de viviendas, exclusivas al alcance del millonario. Es frustrante que la esperanza de poder comprar una vivienda reciba una estacada ante los irreverentes carteles de la célebre frase; “Desde los bajos $300,000.00” al tiempo que, con suerte, la W2 registra unos $20,000.00 al año. Por lo tanto, las esperanzas de estas familias de tener una vivienda propia descansa en la vivienda familiar heredada una vez han fallecido los padres.

Sin embargo, nuestro ordenamiento jurídico dispone que si una propiedad no perteneciere a ninguna persona entonces la misma pasa a manos del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Eso significa que es muy probable que muchas de estas estructuras abandonadas pertenezcan al gobierno, pero nunca se ha hecho el ejercicio de identificar cuáles realmente lo son y, en su mayoría, estas estructuras cualifican como estorbo público. De modo que, el gobierno podría destinar estos terrenos a la construcción de viviendas para el beneficio de estas familias de ingresos moderados que han sido marginados por considerárseles inadecuados para recibir beneficios por parte del gobierno, mientras que tampoco son aptos para adquirir una vivienda por medio de una institución financiera.

Por eso, yo propongo, mediante un proyecto de ley, promover la creación de condiciones que permitan resolver el grave problema de marginalidad que existe en estas familias, estimulando el mejoramiento de la calidad de vida, mediante la creación de viviendas dignas y seguras. Por lo tanto, en términos generales, esta medida legislativa cumple dos propósitos fundamentales, a saber: (1) identificar y demoler todas aquellas estructuras que por su condición de estorbo público se prestan para ser utilizadas para fines ilícitos y (2) con el conocimiento especializado del Departamento de la Vivienda reducir la deficiencia de hogares en Puerto Rico destinando estos terrenos adquiridos para la construcción de viviendas para familias de ingresos moderados.
De modo que, mediante un Proyecto Piloto llevado a cabo en Ponce, se creen unas nuevas unidades de vivienda que respondan a la realidad financiera de la mayoría de los potenciales compradores y retener así a un amplio sector productivo ponceño y atraer a otros sectores que puedan fortalecer la economía de la ciudad, esto mediante el financiamiento por medio del municipio a modo de inversión. Así, no solo estaremos creando viviendas para un sector que se ha visto marginado, sino que también, estaremos creando empleos y, embelleciendo y repoblando el casco urbano.

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Arriesgarse

Reír, es arriesgarse a parecer un tonto.

Llorar, es arriesgarse a parecer un sentimental.

Hacer algo por alguien, es arriesgarse a involucrarse.

Expresar sentimientos, es arriesgarse a mostrar tu verdadero yo.

Exponer tus ideas y tus sueños, es arriesgarse a perderlos.

Amar, es arriesgarse a no ser correspondido.

Vivir, es arriesgarse a morir.

Esperar, es arriesgarse a la desesperanza.

Lanzarte, es arriesgarse a fallar.

Pero los riesgos deber ser tomados, porque el peligro más grande en la vida es no arriesgarse.

La persona que no arriesga, no hace ni tiene nada.

Se pueden evitar sufrimientos y preocupaciones, pero simplemente no puede aprender, sentir, cambiar, crecer, amar y vivir…

Solo la persona que se arriesga, es libre.

“Yani”

Medios de Comunicación, Realidad vs. Valores

Desde hace un tiempo, hemos visto como los medios de comunicación han llegado al punto de presentar fotos extremadamente morbosas.  Donde se presenta la violencia con una tranquilidad escalofriante.  Muchas de ellas con imágenes que parecen sacadas de una película de horror.

Muchos lo ven como que dichas imágenes son nuestra realidad.  Esa es nuestra forma de vivir.  Con lo que nos encontramos día a día.  Dichas afirmaciones, no son una mentira.  De hecho, no estamos ajenas a ellas.  Hoy en día, lo mismo da que maten a una persona en frente tuyo, a que lo hagan cuando no haya nadie; lo mismo da que te asalten a plena luz de día, a que lo hagan a las doce de la media noche.  Y aunque este otro tema que puede dar mucho de qué hablar, el punto al que quiero llegar es si, el hecho de que los medios de comunicación presenten esto de manera tan normal, donde ni siquiera se toma en cuenta el sentimiento que esto pueda presentar para los familiares de la víctima, será un reflejo de cómo hemos perdido nuestros valores.  Como hoy en día, no se respeta el derecho a la intimidad.

Que será de nuestros hijos, quienes se están acostumbrando a ver esto de manera tan normal.  Que será de nosotros.  ¿A dónde llegaremos?